ANEURISMAS CEREBRALES

Aneurismas Cerebrales

Un aneurisma cerebral es una dilatación anormal a modo de saco de una arteria cerebral cuya pared está debilitada y puede romperse ante un aumento de la presión arterial.

La rotura de un aneurisma cerebral suele provocar la denominada hemorragia subaracnoidea. Dicho derrame es un sangrado en el espacio situado entre el cerebro y las membranas que lo recubren. En ocasiones se puede acompañar de un hematoma dentro del cerebro.

La hemorragia subaracnoidea debida a aneurisma tiene una elevada mortalidad, falleciendo alrededor del 30% de los pacientes, un tercio de ellos antes de llegar al hospital. Alrededor de la mitad de los que sobreviven puede quedar con algún tipo de secuela.

Postoperatorio de cirugía de aneurisma cerebral

El postoperatorio habitual dependerá mucho de la situación del paciente antes de la operación.

Tras salir del quirófano el paciente pasará a la Unidad de Reanimación o Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde permanecerá como mínimo hasta el día siguiente a la operación. Esto tiene como objetivo que la recuperación de la anestesia sea lenta y lo más idónea para el cerebro recién operado. Además permite una mejor vigilancia del paciente en las primeras horas, pudiendo detectarse complicaciones tempranas que requirieran una nueva reintervención.

Una vez de vuelta a la planta de Neurocirugía, el paciente se irá incorporando progresivamente hasta levantarse a las 24-48h de la intervención. El postoperatorio de una operación de la cabeza de este tipo no suele ser especialmente doloroso. Con una analgesia convencional se suele controlar de forma correcta el dolor producido en la herida. El paciente será dado de alta hospitalaria a los 4-7 días de intervenirse dependiendo del estado previo y de la recuperación postoperatoria, siempre que no haya ninguna complicación. Tras 7-8 días de la intervención se retiran los puntos.

¿Qué ocurre al alta hospitalaria?

Usted deberá seguir estrictamente el tratamiento médico indicado por su neurocirujano en el momento del alta. Durante el primer mes tras la operación, el paciente deberá llevar una vida muy tranquila, sin realizar esfuerzos ni ningún tipo de ejercicio físico. En la medida de lo posible se recomienda que esté acompañado durante todo el día. Podrá leer o ver la televisión durante un rato sin llegar a fatigarse, dado que el esfuerzo de concentración en una sola actividad puede conllevar dolor de cabeza.

Se recomienda incrementar progresivamente el ritmo de actividad durante ese primer mes. En la tercera semana, si el estado clínico se lo permite podrá salir a la calle y pasear unos 15 minuntos sin cansarse. A las 4 semanas, el paciente acudirá de nuevo a la Consulta Externa de Neurocirugía para control evolutivo de la operación.