Hernia Discal Cervical

Hernia Discal Cervical

Los discos son estructuras que existen entre cada dos vértebras y que sirven para amortiguar las cargas que soporta la columna vertebral. Cuando los discos degeneran por la edad o por los esfuerzos repetidos, pueden llegar a salirse de su localización normal, lo que se conoce como hernia de disco. 





Al salirse pueden comprimir estructuras nerviosas que puede cursar con trastornos sensitivos en brazos en forma de “hormigueo” (parestesias) o sensación de “acorchamiento” (hipoestesia), y con dolor (radiculalgia) en el brazo o en la mano. Los reflejos suelen estar disminuidos. En fases más avanzadas puede aparecer pérdida de fuerza en algún grupo muscular de la extremidad superior. 



¿En qué consiste la operación?

Depende de cada caso y a veces de la experiencia de cada cirujano elegir una técnica por vía posterior o por vía anterior. 
La cirugía por vía anterior es la más frecuente y se realiza mediante una operación a través de los pliegues de piel de la mitad derecha y anterior del cuello. El objetivo de la operación es extraer el disco herniado o los osteofitos.

Frecuentemente después de quitar el disco, se coloca una protesis total del disco (para mantener el movimiento fisiológico de la columna) o se coloca una caja intervertebral biocompatible (artrodesis anterior cuando se quiere inmovilizar esas vértebras).
La cirugía por vía posterior se hace a través de una incisión mayor en la línea media del cuello, se reseca la parte posterior de una o varias vértebras (laminectomía) y se quita la compresión a los nervios o a la médula.

¿Cuándo está indicada la intervención? 


El tratamiento con medicamentos y reposo es la solución en la mayor parte de los casos. Pasada la fase aguda está indicado el tratamiento Rehabilitador. Sin embargo, cuando la hernia de disco es muy grande, existe lesión de los nervios o no se mejora con el tratamiento médico, ni rehabilitador, puede ser necesario el tratamiento quirúrgico.

¿Cuáles son los riesgos, complicaciones y secuelas posibles?

Las más frecuentes son las molestias en el cuello y dolor al tragar. Estas molestias ceden a los pocas semanas y se controlan fácilmente con tratamiento.

Más raramente pueden producirse problemas con las piezas que se colocan entre las vértebras, infecciones de la herida y las derivadas de cualquier anestesia general.

Las complicaciones más graves que se han descrito, aunque excepcionales, son las que se deben a lesión de las zonas cercanas a la columna cervical (médula espinal, esófago y tráquea), que pueden oscilar entre una mayor o menor lesión nerviosa hasta ser causa de muerte (excepcionalmente). Hay un libro de la Sociedad Española de Neurocirugía con la mayoría de las complicaciones posibles, aunque no necesariamente probables.

Déficit radicular transitorio (1.2-19%).
Persistencia del síndrome radicular o agravamiento (0.4%).
Infección superficial de la herida (0.9-6.8%).; discitis (0.2.-1.9%); meningitis (complicación casual); absceso(complicación casual). Lesión medular nueva (0.2.-4%) o empeoramiento de la lesión medular preexistente (0.5-3.3.%). Lesión del nervio recurrente (0.2.-4%).

Postoperatorio de Hernia Discal Cervical

En general, después de la operación, a las 24h, el paciente puede levantarse llevando un collarín cervical. Habitualmente se da el alta a las 48-72h de la operación, pudiendo retrasarse según el estado de cada paciente. En el informe de alta, que recibirá antes de marcharse, se describirá la intervención y se recomendará seguir reposo relativo, llevar collarín cervical y tomar analgésicos si apareciera dolor.

¿Qué ocurre al alta hospitalaria?

Cuando el médico responsable que lleva su caso decida el alta, usted recibirá un informe clínico detallando las características de su enfermedad, el tipo de intervención practicada y el tratamiento a seguir en casa. Así mismo será remitido a la Consulta Externa de Neurocirugía, con el fin de realizar un seguimiento evolutivo de su caso.

Consejos tras la Intervención:

El periodo de recuperación postoperatoria se prolonga hasta cuatro o seis semanas después de la intervención. Durante este tiempo se debe procurar guardar reposo físico y psíquico, evitar viajes y desplazamientos, y tomar una serie de medidas que a continuación se relacionan:

PRIMERAS DOS SEMANAS:


No hace mucho tiempo los pacientes intervenidos quirúrgicamente por una hernia discal cervical permanecían en el hospital durante una y a veces dos semanas. Afortunadamente, los avances quirúrgico-anestésicos permiten en la actualidad un alta precoz (habitualmente 48-72h). Ello no debe hacerle creer que cuando Vd. se va a casa ha terminado todo.

Debe aceptar que Vd. va a seguir el periodo de hospitalización en su domicilio, durante unos días más. 
Tome la medicación exactamente como se la ha prescrito su cirujano. Si está recibiendo algún tratamiento por otra enfermedad debe seguir haciéndolo, a no ser que se le indique lo contrario. 
Consulte a su cirujano respecto a los cuidados de la herida quirúrgica (variarán según el tipo de sutura que utilice). Puede ducharse, con asistencia, tratando de no tocar el apósito de la herida a no ser que le digan lo contrario.
Las suturas de la piel deben retirarse a partir de los siete días de la intervención aunque en ocasiones son suturas reabsorvibles que no requieren de retirada de puntos.

El collarín cervical, que suele ser blando, deberá llevarlo colocado en todo momento, exceptuando en los periodos que pueda estar tumbado y despierto. Para dormir será necesario que se lo ponga, para prevenir movimientos bruscos involuntarios durante el sueño. Procure no mantener una postura fija de la cabeza durante estas dos semanas, como por ejemplo viendo mucho rato la televisión o leer un libro, para evitar sobrecarga muscular que puede ser dolorosa.

Se recomienda incrementar progresivamente el ritmo de vida hasta caminar y pasear por la calle. A partir de la segunda semana,
camine todos los días, breves periodos de tiempo (15 min.), incrementando progresivamente las distancias. 
No viaje en coche ni otros medios de transporte durante estas dos semanas (salvo para ir al centro de salud o visitar al médico).

TERCERA
Y CUARTA SEMANA:

Al llegar a la tercera semana Vd. se encontrará ya muy recuperado/a. Es posible que persista algún síntoma residual, en forma de hormigueos o falta de sensibilidad, en el/los brazo/s, o que note dolor en la región cervical con el movimiento. Tenga en cuenta que la cicatrización completa precisa entre 4 y 6 semanas.

Tenga paciencia.
La herida debe estar ya completamente cicatrizada y no precisará apósito alguno. No obstante, si lo desea coloque una gasa sobre la cicatriz para evitar el roce con la ropa. Comience a salir de casa y a caminar trayectos cada vez más largos. Siempre por terreno llano y con calzado deportivo. Mantenga el collarín puesto siempre que se levante de la cama y vaya a caminar.

Puede quitárselo cuando esté sentado o en cama despierto. Es obligatorio utilizarlo si va usted en algún vehículo a motor, aunque si puede evitar montarse en un vehículo será mejor a no ser que vaya a una visita médica. El tiempo total en el que tendrá que llevar el collarín blando dependerá del tipo de intervención.

En los casos de colocación de prótesis discal, donde queremos preservar el movimiento, el tiempo será de 1 ó 2 semanas. En el caso de una artrodesis cervical con caja intersomática, el tiempo mínimo será e semanas.Al término de la cuarta semana debe acudir a la consulta para hacer una revisión.