Malformación de Chiari

Malformación de Chiari

La malformación de Chiari consiste en un desplazamiento hacia abajo de la porción caudal del cerebelo y, a veces, del tronco cerebral, que se encuentran situados por debajo del foramen magno .

Existen dos tipos fundamentales de malformación:

1. Tipo 1 (del adulto) que consiste en un simple descenso de las amígdalas cerebelosas.

2. Tipo 2 (infantil) en el que hay un descenso de todo el cerebelo inferior y del tronco del encéfalo.

¿Cuándo está indicada la intervención? 


Cuando este descenso de las amígdalas cerebelosas son sintomáticas, es decir, producen algún síntoma debido a la compresión del tronco encefálico o bien por la dificultad en el paso del líquido cefalorraquídeo (LCR).

El síntoma más frecuente que se produce en la malformación de Chiari es el dolor de cabeza durante la realización de algún esfuerzo (al toser, estornudar, ir de vientre si existe restreñimiento, etc). Otros síntomas menos frecuentes puede ser la pérdida de sensibilidad o de fuerza de algún miembro (bien de extremidades superiores o inferiores), dificultad al tragar líquidos, disfonía, etc. Los casos en que no se producen síntomas y es sólo un hallazgo casual en la resonancia magnética solicitada por alguna otra causa, no está indicado ningún tipo de intervención quirúrgica.

¿En qué consiste la operación?


Consiste, básicamente, en la apertura de una ventana a través de la parte posterior del cráneo y de la lámina de la vértebra cervical más alta que puede ser ampliada incluso a la siguiente vértebra.Posteriormente se libera el cerebelo de las adherencias que se observen y se amplia con una plastia de duramadre el espacio existente (se hace más grande el espacio donde se alberga el cerebelo).


¿Cuáles son los riesgos, complicaciones y secuelas posibles? 


El riesgo o complicación más frecuente es la pérdida de líquido cefalorraquídeo por la herida quirúrgica o también denominada fístula de LCR. También puede producirse una infección de la herida o colecciones de pus intracerebrales (más raro). Con carácter excepcional pueden aparecer lesiones derivadas de la manipulación de las estructuras expuestas, lesiones vasculares, resangrados con síntomas de pérdida de conciencia, pérdida de fuerza o sensibilidad en cuatro extremidades, alteraciones del equilibrio y alteraciones en las funciones respiratoria y del corazón.Hidrocefalia.Trombosis venosas.


Postoperatorio de malformación de Chiari

Tras la intervención usted ingresará en una Unidad de Cuidados Intensivos durante al menos 24h. Esta operación puede conllevar unos riesgos vitales muy serios, aunque sean muy poco frecuentes, por lo que es recomendable que las primeras horas tenga una vigilancia estricta.

Después de las primeras 24h en UCI, si no existen complicaciones, usted ingresará en una sala de Hospitalización. Al día siguiente empezará a incorporarse en cama e iniciará tolerancia oral. Es frecuente el uso de un collarín blando los primeros días dado que la disección de la musculatura cervical posterior suele ser dolorosa y el collarín junto la analgesia suele aliviar el dolor postoperatorio.

Si la herida está seca (no se produce salida de líquido cefalorraquídeo por la herida) usted se levantará a las 24-48h y empezará a deambular por la habitación, inicialmente acompañado por algún familiar. El alta hospitalaria suele ser 3-6 días dependiendo de cada caso y del ritmo de recuperación de cada paciente.

Una vez en su domicilio deberá tener en cuenta que va a seguir el periodo de hospitalización en su domicilio, durante al menos una semana más. 
Tome la medicación exactamente como se la ha prescrito su cirujano.

Si está recibiendo algún tratamiento por otra enfermedad debe seguir haciéndolo, a no ser que se le indique lo contrario. 
La herida quirúrgica debe mantenerse limpia y seca. Puede ducharse, si lo necesita con asistencia, y a continuación secarse bien con una gasa estéril, pincelar la herida con povidona yodada (Betadine) y cubrir la herida con un apósito estéril.

Las suturas de la piel deben retirarse a partir de los siete días de la intervención. En caso de reintervención se debe esperar al menos 14 días. Durante la primera semana deberá alternar periodos de deambulación, sedestación y reposo en cama por dentro de su domicilio. No salga de casa hasta retirar suturas. A partir de la segunda semana,
camine todos los días, breves periodos de tiempo (15 min.), incrementando progresivamente las distancias. A las 4 semanas deberá acudir a consultas externas para hacer una revisión.