NEURALGIA DEL TRIGÉMINO

Neuralgía del Trigémo

La neuralgia del trigémino es una inflamación extremadamente dolorosa del nervio trigémino que es causa de dolor facial severo y espasmo de los músculos faciales en el lado comprometido.



Estos ataques dolorosos se pueden presentar después de tocar ligeramente áreas cutáneas de la cara, a lo largo del curso de este nervio craneano. Los medicamentos específicos pueden ser muy efectivos para reducir la frecuencia de los ataques, pero es posible que se requiera intervención quirúrgica.

¿Cuándo está indicada la intervención?

La cirugía queda reservada para aquellos casos refractarios al tratamiento farmacológico o cuando los efectos secundarios de la medicación son importantes.


Depende de varios factores: edad, tipo de dolor, enfermedad de base; se elegirá un tipo de procedimiento quirúrgico u otro.

¿En qué consiste la operación?

Existen varios tipos de intervenciones quirúrgicas para tratar la neuralgia del trigémino. La técnica más efectiva y definitiva es la denominada microdescompresión del nervio trigémino. Esta operación es con anestesia general y consiste en la apertura de una ventana de hueso (craneotomía) por detrás de la oreja, abrir las coberturas del cerebro (meninges) y llegar hasta el nervio trigémino donde se suele encontrar un vaso sanguíneo (arteria) que comprime el nervio y origina el dolor. En el punto de contacto de la arteria con el nervio se separa y se coloca una “almohadilla” que evita la irritación del nervio y de esa manera el dolor. Este tipo de cirugía se suele realizar en pacientes que no sean de edad muy avanzada.

El otro tipo de técnica que se utiliza es la compresión del nervio en su salida de la base del cráneo mediante una aguja especial que se introduce por la piel lateral a la boca y mediante control de radiografías se llega al denominado gangio de Gasser de donde sale el nervio. Una vez localizado ese punto se hincha un pequeño balón y se comprime el nervio consiguiendo como resultado el cese de las descargas de dolor. Esta operación se realiza con anestesia general, está indicada en pacientes de edad avanzada o que presentan más enfermedades.

POSTOPERATORIO NEURALGIA DEL TRIGÉMINO

En el caso de que la intervención quirúrgica sea la microdescompresión vascular del nervio trigémino el postoperatorio habitual sería el siguiente: Tras la intervención usted ingresará en una Unidad de Cuidados Intensivos durante al menos 24h. Aunque sean muy poco frecuentes la aparición de complicaciones, esta operación puede conllevar unos riesgos vitales muy serios, por lo que es recomendable que las primeras horas tenga una vigilancia estricta.

Después de las primeras 24h en UCI, si no existen complicaciones, usted ingresará en una sala de Hospitalización. Al día siguiente empezará a incorporarse en cama e iniciará tolerancia oral. Puede existir los primeros días una sensación de mareo o inestabilidad que irá cediendo en los días siguientes. Entre las 24-48h, si usted lo tolera, empezará a probar de caminar, inicialmente acompañado y posteriormente de forma independiente. El alta hospitalaria suele ser 3-6 días dependiendo de cada caso y del ritmo de recuperación de cada paciente.

Una vez en su domicilio deberá tener en cuenta que va a seguir el periodo de hospitalización en su domicilio, durante al menos una semana más. 
Tome la medicación exactamente como se la ha prescrito su cirujano. Su medicación para la neuralgia del trigémino no se suele modificar hasta pasado un mes de la operación. Si usted mejora de su dolor, su médico irá disminuyendo progresivamente dicha medicación para el dolor.


La herida quirúrgica debe mantenerse limpia y seca. Puede ducharse, si lo necesita con asistencia, y a continuación secarse bien con una gasa estéril, pincelar la herida con povidona yodada (Betadine) y cubrir la herida con un apósito estéril. 
Las suturas de la piel deben retirarse a partir de los siete días de la intervención.

Durante la primera semana deberá alternar periodos de deambulación, sedestación y reposo en cama por dentro de su domicilio. No salga de casa hasta retirar suturas. A partir de la segunda semana,
camine todos los días, breves periodos de tiempo (15 min.), incrementando progresivamente las distancias. A las 4 semanas deberá acudir a consultas externas para hacer una revisión.